Calor, playa, sol, piscina… Suena bien, ¿verdad? Sin embargo, no hace falta que termine el verano para darnos cuenta de que nuestro pelo ya está seco, deshidratado y con las puntas abiertas. Para prevenir terminar con el pelo así de pajoso, te damos 10 trucos que te ayudarán a mantener el pelo bien cuidado durante estos días de verano.

 

Cortar el pelo antes de verano. 

Si, parece una contradicción. Estamos acostumbrados a oír que es después de verano cuando debemos sanear el pelo cortando las puntas. Nos pasamos todo septiembre aplicando mascarillas y tratamientos milagrosos que supuestamente reparan todos los daños producidos por el mar y el sol. Pero la verdad es que cortar el pelo antes de verano tiene muchas más ventajas, ya que el pelo sano y fuerte aguanta mucho mejor los efectos del agua del mar y del sol. Y además, ¿quién dice que no a un cambio de look?

 

Tratamientos hidratantes. 

Durante el verano es muy importante ir hidratando el pelo como mínimo un día por semana, ya sea con productos específicos o con métodos naturales.

 

Aclarar el pelo con agua fría. 

Es recomendable durante todo el año, pero es sobretodo en la época estival cuando más beneficios nos va a aportar. No hace falta que sea durante todo el lavado, con que sea el último aclarado es suficiente. Es muy bueno para la salud ya que mejora la circulación sanguínea y para nuestra melena, ya que aporta brillo, y ayuda a eliminar residuos.

 

Aplicar sprays protectores.  

Más vale prevenir que curar, ¿no?. Hay infinidad de productos diseñados para proteger nuestro pelo en verano, del agua del mar y sobretodo del sol. Los debemos aplicar todos los días pero sobretodo aquellos en los que vamos a estar más horas al sol, por ejemplo los días de playa o piscina.

 

Cubrir el pelo. 

Desde gorras, hasta pañuelos, sombreros y pamelas. Las opciones son infinitas. Además de proteger nuestro pelo del sol, le estaremos dando un toque especial y diferente a nuestro look que seguro que no pasa desapercibido.

 

Evitar la raya. 

Es importante tener en cuenta que no solo se debe proteger el pelo, sino también el cuero cabelludo. Si nos pasamos muchas horas al sol con una raya muy marcada, podemos sufrir quemaduras en esa zona. Por eso es mejor peinar el pelo hacia atrás, o simplemente ir moviendo la raya de lado.

 

Evitar el secador y las planchas o tenacillas. 

A toda costa. Es el mítico de entre los míticos, pero es fundamental. Aplicar calor a nuestro pelo después de haber estado expuesto al sol lo dañará mucho más de lo habitual. Es mejor dejarlo secar al aire. Para darle forma podemos hacernos trenzas o recogidos.

 

La alimentación: nuestra mejor aliada. 

En primer lugar tenemos las nueces: a parte de ser una muy buena opción para evitar la caída del pelo, estos frutos secos contienen aceites que contribuyen a la elastina y al crecimiento del pelo. Además, todas las frutas ricas en vitamina C, como por ejemplo la naranja o el limón, que ayudan a mantener el pelo sano y promueven su crecimiento.

 

Recoger el pelo. 

Es otra forma de proteger a nuestra melena de los efectos nocivos del sol. Hay muchísimas opciones diferentes: desde coletas y moños hasta trenzas de todo tipo. Ésta última opción, además de ser una forma de proteger nuestro pelo, evitará que este se enrede y que se rompa al peinarlo.

 

No aplicar aceites durante las horas de exposición al sol. 

A pesar de los beneficios que nos pueden aportar los sérums o aceites en verano, no es para nada recomendable aplicarlos por ejemplo justo antes de ir a la playa, ya que lo único que conseguiremos será quemar nuestro pelo obteniendo unos resultados totalmente opuestos a los buscados.