Comer sano es más fácil de lo que parece. Muchas veces creemos que para comer sano es necesario eliminar las carnes, las pastas y aquellos ingredientes con altos contenidos de hidratos de carbono; pero nada más lejos de la realidad. Hay numerosas maneras de comer sano sin desterrar ingredientes apetecibles y con los que podemos hacer multitud de recetas.

Comer sano no es sinónimo de pasar hambre. Te enseñamos cinco ingredientes estrella con los que puedes elaborar recetas que te ayudarán a mantener la línea y, sobre todo, a cuidar tu salud. A primera vista no parecen los habituales en muchas dietas pero sin su consumo nuestro cuerpo perdería una aportación de nutrientes imprescindible.

Arroz

Aunque parezca que el arroz es un ingrediente a desterrar de una dieta sana, nada más lejos de la realidad. El arroz es sinónimo de hidratos de carbono y los hidratos de carbono son energía. El cuerpo humano necesita hidratos de carbono para funcionar, por lo que si desterramos este ingrediente de nuestras comidas estamos privando a nuestro cuerpo de elementos necesarios para su buen funcionamiento. El arroz es el cereal más consumido del mundo y el alimento base de muchas cocinas como la china. El arroz aporta los aminoácidos necesarios para nuestro cuerpo y también vitamina B. Incluso el integral es una buena opción porque nos aporta parte de la fibra que nuestro cuerpo necesita.

El arroz tiene un alto valor nutritivo y evita la aparición de enfermedades: controla la presión arterial, previene contra el cáncer y gracias a sus neurotransmisores es un ingrediente ideal en la lucha contra el Alzheimer. Un ingrediente que no debe faltar en nuestra dieta.

 

Acelgas

Las acelgas son las verduras más ligeras que existen. Aportan tan sólo 23 calorías y se pueden cocinar de multitud de maneras diferentes, incluso para los que no les gustan las verduras. Es una de las verduras más completas y con más nutrientes que conocemos:aportan potasio, hierro, fósforo, calcio y un sinfín de vitaminas beneficiosas para nuestro cuerpo. Tiene altos efectos depurativos y es beneficiosa para problemas como el estreñimiento o la gastritis. Además es un buen aliado de la lucha contra la anemia y la obesidad. Un buen bol de acelgas o una tortilla con este tipo de verdura puede ser un plato estrella para nuestra dieta diaria.

 

Huevos

Otro de los ingredientes que suelen desaparecer de las recetas, a menos que sean cocidos. El huevo es uno de los alimentos básicos de nuestra alimentación. Contiene proteínas, aminoácidos, vitaminas y minerales esenciales que el cuerpo no fabrica por sí mismo, por lo que es nuestra responsabilidad con él consumirlo. La SENC (Sociedad Española de Nutrición Comunitaria) recomienda el consumo de huevos tres o cuatro veces a la semana en el caso de niños o adultos que no realizan demasiada actividad física y hasta siete en el caso de una persona corpulenta o que realiza grandes esfuerzos físicos.

¿Y qué hay del colesterol? Pues que no aporta aquellas cantidades que los médicos aseguraban. Aunque es verdad que aporta unos 200 mg por unidad, no eleva el riesgo cardiovascular en personas que se encuentra sanas; sin embargo aporta antioxidantes y nutrientes muy necesarios para evitar enfermedades como, por ejemplo, la arterioesclerosis.

 

Pollo

Es uno de los productos estrella de todas las dietas sanas y es uno de los alimentos más consumidos en el mundo. Recomendado para todas las edades, aporta una gran cantidad de nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Cuida el sistema cardiovascular, aporta las grasas necesarias para nuestro cuerpo y es una fuente de proteínas básica. También aporta gran cantidad de vitaminas como la B3, B5, B6 y B12 así como hierro, ymejora el funcionamiento del cerebro. Es muy bueno para la piel, puesto que aporta grasas como el ácido linoleico, fundamental para las membranas celulares que conforman la piel. Por si fuera poco, tiene muy bajo contenido calórico, lo que lo convierte en un alimento ideal para nuestra dieta sana. La mejor manera de cocinarlo es a la plancha o a la parrilla, aunque también exprimiremos todo su contenido nutritivo preparándolo en un buen guiso o asado.

 

Mejillones

Perfectos para ensaladas, vinagretas y como parte de otras recetas elaboradas. Este molusco tiene numerosos nutrientes, vitaminas y minerales esenciales para nuestra salud. Son ricos en zinc, hierro, fósforo, ácido fólico, vitamina B y vitamina C. La carne del mejillón nos ofrece la misma cantidad de proteínas que la carne roja, pero evitando la grasa, lo que lo convierte en un alimento estrella para una dieta sana y variada. Además, aporta grandes cantidades de Omega 3, una grasa insaturada esencial para el funcionamiento de nuestro corazón. Nos ayuda a regular las células y por ende a regular nuestro organismo; fortalece el cabello, las uñas y la piel y ayuda a procesar los hidratos de carbono.

Es una alimento esencial par las madres lactantes y sus bebés, ya que aporta grandes cantidades de vitamina B12. Regula los niveles de triglicéridos y regula la grasa en sangre. ¿Qué más se puede pedir de este molusco? Si no lo tenemos ya en nuestra dieta diaria, es un alimento a tener en cuenta por todas sus propiedades.

 

Estos son sólo cinco ingredientes que debemos incluir en una dieta variada y sana. Debemos recordar que cualquier alimento que tomamos puede ser beneficioso para nuestra salud si lo consumimos en cantidades recomendables y lo cocinamos del modo en que nos pueda aportar el máximo número de nutrientes. Comer sano no es sinónimo de pasar hambre. ¿Cuál es vuestro ingrediente estrella para una dieta sana?