1. Mantén tu piel hidratada

El invierno deja la piel con sensación de sequedad, piel escamada escamada y con la necesidad de hidratación produnda.

Consejo: Incrementa los niveles de hidratación de tu piel utilizando una crema hidratante rica en humectantes y nutrientes reparadores tales como los Tocotrienoles, un tipo de Vitamina E, y rica en aceites ricos Omega-3 (tales como el chia) los cuales son intensamente nutritivos.

2. Come superalimentos de temporada

Los vegetales de primavera y verano proporcionan los más elevados de vitamina K, hierro y fitonutrientes que nos protegen de las arrugas y enfermedades crónicas, ayudando a su vez a mantener la claridad de la piel.

Consejo: Algunos de los mejores anti-inflamatorios incluyen los esparragos, la escarola, las habas, la lechuga, las cebollas, las espinacas y las alcachofas. Los esparragos en particular, es una fuente excelente del “antioxidante magistral” Glutatión, el cual disminuye conforme envejecemos, pero que puedo regularse mediante la dieta, suplementación y productos cosméticos.  

3. Limpia tu piel en profundidad

Un clima más cálido puede significar más pantalla solar y más maquillaje con SPF. Por lo que es el tiempo perfecto para dedicarle uno o dos minutos más a la limpieza para revelar una piel más luminosa y limpia. Una piel más limpia significará también mejorar los resultados que ofrecen nuestros cosméticos de uso diario.

Consejo: Masajear la limpiadora en movimientos circulares ascendentes, insistiendo en las zonas congestionadas, zonas con tendencia a los puntos negros  mediante movimientos circulares más pequeños.

4. Invierte en el mejor SPF

Mientras que los ingredientes activos de las pantallas solares pueden variar, se dividen en dos grupos basados en cómo protegen la piel, ya sea por via química o mediante agentes físicos. Las protecciones químicas trabajan absorviendo la energía de la radiación UV antes de que afecte la piel, mientras que las pantallas físicas reflejar la radiación UV antes de que llegue a la piel. Aconsejamos evitar las pantallas químicas si hay tendencia a la piel sensible o reactiva.

Consejo: Busca productos de protección solar de amplio espectro UVA/UVB físicas para encontrar el protector solar más completo.

5. Prueba un tónico facial

Un clima más cálido puede significar más “brillo” que luminosidad para pieles grasas o mixtas. Para evitar los granos y controlar el exceso de producción de grasa en los meses más cálidos, prueba de incorporar un tónico a base de Ácdio Alfa Lipoico, DMAE y/o ácido salícilico a la rutina de cuidado de la piel.

Consejo: Los tónicos se pueden utilizar con los dedos o empapando un algodón, arrastrando sobre la piel para eliminar cualquier exceso de grasa, limpiar residuos de la piel tales como maquillage, suciedad o polución.

6. No descuides el escote

Durante el verano, descubrimos más piel, lo cual expone la delicada zona del escote. Es relevante mantener la piel bien hidratada y protegida para prevenir las rugosidades, rojeces y piel arrugada causada por  el daño solar.

Consejo: Evitar los escotes en V en los días más soleados y buscar un producto formulado con propiedades antiglicación para reducir la apariencia de las arrugas en el cuello.

7. Exfoliación facial Inteligente

La exfoliación es algo bueno, siempre y cuando se realice correctamente. Debemos evitar los exfoliantes agresivos que pueden provocar que la piel se afine con el paso del tiempo, causando rojeces e irritación.

Consejo: Utilizar retinol o un tratamiento a base de enzimas para disolver delicadamente las células muertas d ela piel, para revelar una piel más luminosa y radiante.