El frío ya ha llegado, y parece que es para quedarse. Al igual que en verano, la piel necesita cuidados específicos en invierno para mantenerse sana y fuerte ante las inclemencias del frío, el viento y la humedad, que pueden convertirse en elementos agresivos para nuestra piel, de la misma manera que lo es el sol durante los meses de verano.

Desde Pureskincare queremos enseñarte una serie de consejos y recomendaciones para que aprendas cómo proteger tu piel del frío y así poder combatir mejor los estragos del frío luciendo una piel radiante.

1.     Sigue un ritual básico de belleza diario:

La deshidratación de la piel es una alteración muy frecuente en los meses de invierno. El frío hace que el proceso de renovación celular sea más lento y debilita la barrera protectora natural de la piel, resecándola y volviéndola más sensible. El rostro es una de las partes que más se resiente, ya que está directamente expuesto a las bajas temperaturas, por lo que es fundamental cuidarlo de manera especial:

  • Realiza una limpieza del rostro por la mañana y otra por la noche.
  • Usa un limpiador facial suave para pieles sensibles y evita los productos que contengan alcohol porque acentúan la sequedad de la piel.
  • Utiliza una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel y que tenga un alto factor de protección solar.
  • Utiliza una crema más nutritiva y densa por las noches.
  • Evita los aclarados con agua caliente o fría, lo ideal es hacerlo siempre con agua tibia

 2.     En la ducha:

Aunque una ducha caliente es lo que más deseas tras un día frío, no es lo que tu piel necesita: el agua caliente elimina los aceites naturales, otorgando a tu piel un brillo poco saludable y una complexión áspera.

Lo mejor para cuidar tu piel es que tu ducha dure menos tiempo y que el agua sea tibia. Unos 10 minutos de ducha o baño deberían ser suficientes para recuperarte y no dañar tu piel.

3.     Crea un ritual post-ducha:

El momento tras el baño es el momento perfecto para realizar un control de daños sobre tu piel: la encontrarás en perfectas condiciones para detectar problemas y responderá mejor a los tratamientos que precise.

A la hora de secarte, empieza golpeando suavemente tu piel en vez de frotarla. Al dejarla un poco húmeda retendrá más los óleos naturales. Después, aplica una crema hidratante rica en aceites sobre tu piel, lo que ayudará a retener la humedad y a combatir la sequedad.

 4.     Tu ropa, tu aliada:

Llevar la ropa adecuada puede ayudarte a proteger tu piel cada día.

Es recomendable llevar camisetas de manga larga de algodón debajo del jersey cuando empieza a hacer frío, puesto que algunas fibras pueden llegar a irritar tu piel. Es mejor evitar la lana, porque puede perturbar las barreras de tu piel encargadas de mantener la humedad. Vestirse con varias capas va genial para combatir el frío viento, por lo que es recomendable evitar ropas anchas y utilizar chaquetas de punto que te quedarán geniales y proporcionarán a tu piel la máxima protección.

Los gorros, las capuchas y las bufandas te ayudarán a combatir las inclemencias del tiempo. Protegerán tu cuero cabelludo, tus orejas, tu cuello, tu boca y tu nariz contra el gélido viento.

Los guantes también juegan un papel importante: ayudarán a mantener tus manos a buena temperatura y a protegerlas de los estragos del frío. Vale la pena que cambies tus guantes de algodón por unos gruesos de piel, tus manos estarán más protegidas y calientes, y verás cómo se mantiene tu piel más sana durante el invierno.

 5.     Alimentación:

Alimentos con alto contenido de Omega 3 como pueden ser el pescado, el aceite de oliva y los frutos secos dan un impulso al sistema inmunológico de tu piel. También te pueden ayudar delicias como el chocolate negro, las granadas y las nueces.

Las frutas y las verduras proporcionan poderosos antioxidantes que previenen los daños celulares y las grasas monosaturadas y polisaturadas, y proporcionarán a tu piel una hidratación natural. Podrás encontrarlos sobre todo en aguacates y semillas.

Incorpora a tu dieta alimentos ricos en vitamina A y C para lucir una piel más hermosa y joven. Y no te olvides del agua. Bebe en cantidad durante todo el día para mantener tu piel perfectamente hidratada.

Como puedes ver, estos consejos y recomendaciones son muy sencillos. Sólo necesitas tener constancia y tu piel lucirá perfecta este invierno. Pero esta lista no ha acabado todavía. ¿Quieres saber más? Pues espera a nuestro próximo post para seguir aprendiendo con la segunda parte.

¿Cómo cuidas tu piel en invierno? ¿Has puesto ya en práctica alguno de nuestros consejos? ¡Cuéntanos!