Antiguamente, cuando no se sabía qué era eso del protector solartener la piel blanca era símbolo de buena salud. Las personas adineradas y la aristocracia nunca tomaban el sol, siempre iban ataviados de prendas que les taparan el cuerpo y de paraguas, en el caso de que estuvieran en el exterior y no hubiera sombra o una carpa donde refugiarse. Solamente los esclavos, los trabajadores y las personas con pocos recursos estaban morenas, porque no tenían donde refugiarse y terminaban tostados al sol.

Conforme ha ido evolucionando la sociedad, se ha ido instaurando el hecho de que verano es igual a moreno de piel, o parece que no has disfrutado de las vacaciones. Broncearse está bien, pero no es necesario achicharrarse al sol. Se puede coger un poco de tono, pero siempre hay que tener precaución y tener a mano el protector solar para evitar enfermedades.

El sol nos calienta con mucha fuerza, y con los cambios climáticos que están sucediendo en nuestro planeta tiene todavía más fuerza, traduciéndose en el aumento de enfermedades, manchas en la piel y alergias relacionadas con nuestro astro.

Las manchas en la piel y las quemaduras son los principales efectos secundarios del solEs necesario protegerse y tomar medidas para poder evitarlas.

Todos conocemos la famosa frase “la piel tiene memoria”, pero lo que no tantos saben es que todo el daño solar que recibe nuestra piel se va acumulando en las capas más profundas (que nosotros no vemos) y un día en el futuro volverá a surgir, ya sea como manchas, melanomas, alergias e incluso en enfermedades cutáneas importantes.

Hay 2 cosas muy importantes que hacer para evitar problemas de salud por exposición al sol:

  • Protegerse adecuadamente: Utilizando también un adecuado protector solar facial
  • Revisar nuestra piel periódicamente para ver si los lunares o manchas que ya tengamos siguen igual o han cambiado, y si ha aparecido alguna mancha nueva. En caso de que haya algún cambio o parezca alguna nueva, es conveniente consultar a un dermatólogo.

Aunque cada vez estamos más concienciados, todavía queda mucho por hacer. Aunque el sol nos brinda bienestar y salud, por otro lado nos la puede arrebatar, por lo que hay que exponerse al sol con un protector solar adecuado a nuestro tipo de piel, sombrero, gafas de sol,…, y seguir estos consejos:

  • Aplicar la crema solar 20-30 minutos antes de la exposición al sol, sobre la piel limpia, y renovar la aplicación cada dos horas aproximadamente, especialmente después de baños prolongados.
  • Hay que ser especialmente rigurosos en la protección de los niños, pues una adecuada protección durante la infancia reduce la incidencia del cáncer de piel en la edad adulta.
  • Evitar tomar el sol entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde porque el riesgo de quemadura solar es mayor.
  • Los días nublados también hay que protegerse, porque aunque no tengamos la percepción de calor, nos llega el 80% de la radiación ultravioleta, y por tanto también nos podemos quemar.
  • En el agua y en la sombra también estamos expuestos al sol, por lo que hay que protegerse.
  • Durante la realización de deportes al aire libre también se ha de utilizar una fotoprotección adecuada, incluso en los meses de invierno.
  • Beber abundante líquido –agua y zumos- para evitar la deshidratación.
  • Después de la exposición solar es necesario limpiar e hidratar generosamente la piel.
  • Acudir al dermatólogo si observamos algún cambio en la forma, tamaño o color de nuestros lunares o aparecen nuevas manchas en la piel. Puedes seguir el ABC de los lunares para saber qué observar.
  1. asimetría
  2. bordes irregulares
  3. cambios de color

Esperamos que estos consejos te sean de ayuda y puedes proteger mejor tu piel.

¿Qué haces para protegerte del sol? ¡Cuéntanoslo!