Otoño se convierte en una de las estaciones más temidas por  todos aquellos quienes tenemos el cabello muy fino y sufrimos su caída en esta época. Es por ello que debemos prestar especial atención al cuidado de nuestro cabello en esta estación,  ya que debe renovarse para reparar el daño producido durante el verano, después de largas exposición al sol, el agua del mar o de las piscinas, sin llegar a pérdidas más importantes.

Seamos hombres o mujeres, los cuidados deberán ser idénticos , ya que las características fisiológicas del cabello en ambos casos son idénticas, diferenciándose únicamente  en el índice de crecimiento del cabello, siendo obviamente superior en la mujer gracias a su  predisposición genética y hormonal.

Para prevenir y frenar la caída deberemos visitar a nuestro peluquero y solicitar un corte de pelo que nos ayude a fortalecer la fibra capilar.  En segundo lugar y con la vuelta al trabajo,  tendremos que evitar los picos de  estrés, porqué el estrés produce la vasoconstricción de los capilares, la cual limita el aporte de oxígeno, substancias beneficiosas para el cabello y sobretodo de nutrientes, tales cómo proteínas, vitaminas y minerales que deberemos reforzar mediante la alimentación, que deberá ser rica en Vitamina A, Vitamina E, Vitamina C, Selenio, Coenzima Q10, Zinc, Cobre y Hierro,  y no olvidar un buen aporte de agua, ya que nuestro cabello está formado en un 24% por agua.

Aún así, si el problema persiste, habrá que consultar con un especialista. Porqué pueden haber causas internas que necesitaremos diagnosticar a tiempo. Es bien conocido,  que los folículos capilares en el cuero cabelludo responden a andrógenos (testosterona y dihidrotestosterona),  cuyos niveles difieren entre hombres y mujeres, y su liberación o formación mediante enzimas también depende de las diferentes zonas del mismo  individuo como pueden ser la zona frontal de la zona occipital, hecho que puede explicar porqué los hombres tienen mayor tendencia a la Alopecia Andrógenica que las mujeres, y por qué hay zonas con mayor tendencia al despoblamiento capilar que otras. Dicha liberación de andrógenos limitará la duración de la fase anágena del crecimiento del cabello, provocando un debilitamiento del cabello y una pérdida de densidad capilar.

Para tratar y prevenir la Alopecia, sobretodo en los estados más tempranos, entre los 19 y 40 años se aconseja buscar principios activos de aplicación tópica que permitan prolongar la duración de la fase anágena del cabello, es decir la fase metabólicamente activa de desarrollo del pelo, como es el minoxidil, bien complejos péptidicos complejos patentados  como los que nos ofrece Regenesis o factores de crecimiento de uso tópico que podemos encontrar  a modo de ejemplo en Nanogen. A su vez, es la etapa en la que el cabello es más sensible a una deprivación nutricional, por lo que se suele aconsejar suplementación oral, para fortalecer el bulbo desde el interior, siendo indispensable el aporte de vitaminas del grupo B, tales como la Niacinamida o la Biotina y también el aporte necesario de proteínas o incluso suplementos a base de colágeno. 

Obviamente si observamos casos excepcionales de alopecia es siempre necesario consultar con el especialista para buscar tratamientos hormonales o terapias complementarias como pueden ser la radiofrecuencia (incremento de la temperatura de la zona para incrementar el índice de crecimiento del cabello - El pelo crece más en verano por el calor,… no por las horas de luz), el Skin Needling (Terapia del Roller  debido a que promueve  la liberación de Factores de crecimiento, entre ellos el VGF-directamente vinculado con el crecimiento del cabello) , o PRP (plasma Rico en plaquetas).