Con el estilo de vida cosmopolita y tan frenético que la mayoría de nosotros ha adoptado hoy en día, muchas veces olvidamos la importancia de un buen desayuno.

Después de 8 horas de sueño, el cuerpo necesita energía para afrontar la larga jornada que le espera, por lo que es muy importante no saltarse la primera comida del día, la de los campeones. El desayuno debe alimentar cuerpo y alma, debe ser completo en nutrientes, vitaminas, minerales, y en definitiva: convertirse en nuestro combustible energético principal.

Hoy compartimos con vosotros 6 desayunos diferentes, pero igual de completos y saludables, para que nunca más lleguéis al trabajo sin desayunar.

 

1. Para los meses más fríos: porridge de avena, plátano y canela

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La avena es un cereal proteico y muy energético, lleno de vitaminas y minerales. Cambia tu bol de cereales refinados y llenos de azúcares por la avena y verás como tu cuerpo se llena de vitalidad. Cocínala a fuego lento con agua o leche y un poco de sirope de ágave. Puedes añadirle una clara mientras se cuece para un extra de proteína. Sírvela con canela y plátano, y tendrás un desayuno completo.

2. Quinoa con leche de almendras, magrana y frutos secos: la versión más veraniega del porridge.

La quinoa es un superalimento con un alto contenido de proteína y fibra, mucho mayor que la mayoría de los cereales. Un bol de quinoa hervida (puedes hacerla el día antes y guardarla en la nevera) sacia tu organismo toda la mañana. Acompáñala de leche vegetal, frutos secos o fruta fresca. ¡Tú eliges!

3. Batido verde para mañanas ligeras

Es lunes y llevas todo el fin de semana de excesos: ¡no digas no al desayuno! Opta por algo más ligero, que ayude a tu organismo a funcionar correctamente de nuevo y deshinchar el estómago. La mejor opción es un batido verde a base de espinacas, hojas de kale, leche de almendras y media manzana. Nunca mezcles más de una fruta en tus batidos verdes: con elegir una pieza que aporte su toque dulce es suficiente. Si quieres un empujón extra, puedes añadirle semillas de chía: una o dos cucharadas aportan omega3, 6 y 9.

 

4. Huevos: la importancia de incluir proteínas en el menú matutino.


La proteína animal alimenta el músculo, la piel y las uñas, a la vez que protege nuestro sistema inmunitario. Añadiendo proteínas a nuestra primer comida del día consigues regular el hambre, aumentar la sensación de saciedad y nutrir el organismo. Un aperfecta opción son los huevos: escalfados, duros, o revueltos (nunca fritos). Si los acompañas de una tostada integral con tomate, consigues un desayuno completo y equilibrado.

5. Yogurt bio o kéfir casero para desayunos exprés

Si tu intención era despertarte temprano para desayunar tranquilamente, pero al final el tiempo se te ha ido de las manos, no sucumbes al café rápido y las barritas de alto índice glucémico: te proponemos algo fácil de hacer y mucho más saludable. Mezcla un yogurt orgánico o bio (o kéfir, si te gusta hacerlo en casa) con fruta fresca (pueden ser fresas, moras, kiwi o plátanos) añade u puñado de frutos secos o pasas para el toque dulce y termina con una infusión o té verde. ¡Listo/a para triunfar!

6. Aguacate: belleza instantánea.

 

El aguacate es una fruta alta en grasa saludable y proteínas. Aporta una gran cantidad de ácidos grasos omega 3 y ayuda a regular los niveles de colesterol a la vez que estabiliza el ritmo cardíaco. Además, gracias a su gran contenido en proteínas, potasio y zinc, ayuda a la reparación muscular y nivela los niveles de testosterona. Rico en vitaminas y minerales, disminuye la inflamación, mejora el sistema inmunológico y ayuda a reparar el cabello.

Puedes consumirlo salado o dulce: untado en pan integral, en tus batidos de frutas para darles cremosidad, en forma de mousse con chocolate, o rellenos de otros ingredientes.