Cada vez son más las personas que se apuntan al vegetarianismo o veganismo, ya sea por cuestiones morales, de concienciación social o porque no les sienta bien la carne, el pescado y los lácteos. Este movimiento se distingue también de otra tendencia en auge: la de apostar por productos de proximidad, volver a los orígenes, y entender de dónde procede la materia prima que comemos. En Pureskincare queremos hablar un poco de las dos dietas, de sus pros y contras, y de los restaurantes que la ponen en práctica. ¡Empezamos!


Dieta vegana


Empezaremos hablando de la dieta vegana: aquella que prohíbe el consumo de cualquier producto proveniente de un animal. Carne, pescado, huevos y lácteos son estos principales alimentos que no puedes comer si eres vegano. Pensarás que no son muchos, pero en realidad estamos eliminando de la dieta una gran fuente de proteínas y vitaminas, sobretodo la B12, imprescindible para el organismo, o bien el omega 3 que recibimos de los pescados azules.
¿Cómo cubrir estas carencias? Con una dieta compensada, que nos proporcione todos los nutrientes esenciales ya sea de forma natural o con ayuda de suplementos (vitamínicos, energéticos, etc) eso sí, los suplementos también tienen que ser veganos.
Entonces, si necesitamos proteínas, las encontraremos en productos como las legumbres, los frutos secos, algunas verduras (el brócoli por ejemplo) o incluso productos de soja no transgénica como el tempeh, el tofu, etc.
Para obtener hierro comeremos lentejas (siemore acompañadas de tomate), cereales integrales, espinacas, etc. No olvides acompañar las comidas con frutas cítricas para retener el hierro en sangre.
Para obtener grasas saludables, consumiremos aceite de oliva virgen y aguacate: la famosa y cremosa fruta que lo tiene todo.
¿Y el omega 3? Muy fácil, podemos conseguirlo de semillas como el lino, la chía, o bien frutos secos como las nueces.
Una dieta vegana nos ofrece vitalidad, energía, y salud. Claro está que si no conocemos los beneficios de cada alimento y sus usos podemos tener carencias y caer enfermos.

Dieta slow food

Slow food es sinónimo de comida lenta. Con esta expresión de le denomina a la comida que cobra sentido cuando se le presta atención a la procedencia del producto, la elaboración, y el modo de cocinar ese plato. En definitiva, es la revelación contra el Fast food.
Aunque este término ya existe desde hace años, es ahora cuando toma fuerza y protagonismo y la sociedad empieza a entender la importancia de comprar y consumir alimentos frescos, de temporada y cultivados en una tierra cercana. Ya no es igual de dónde proceda ese kiwi, esa naranja, o esa coliflor: es importante saber cómo se ha cultivado esa verdura, si es biológica y orgánica o llena de pesticidad, y si ha tenido que ser congelada para llegar en avión o barco hasta aquí.
Uno de los objetivos de este movimiento es también proteger los pequeños agricultores y el patrimonio alimentario de la humanidad. También se tiene un alto respeto hacia el medioambiente y por eso, quien defiende el slowfood defiende una agricultura y ramadería sostenible, que no sea negativo para la conservación de plantas, animales y alimentos del futuro.
Así como una persona vegana puede ser también amante del slow food, un amante del slow food puede o no ser vegano. Es decir, hay quien consume carne y pescado de origem salvaje y biológico, ya que cree en una ramadería y pesca a pequeña escala y en libertad.
El equipo Pureskincare respeta las dos tendencias, pero claramente nos decantamos por la segunda, ya que te ofrece todos los nutrientes, vitaminas y minerales que una dieta equilibrada debe tener sin dañar el medioambiente ni tu organismo, ya que una alimentación biológica es una dieta ecológica.


Dónde debes comer en Barcelona


1. Bendita Helena: un pequeño restaurante – cafetería en el barrio de Les Corts donde definen sus platos como Comfort Food: una carta flexiteriana donde los productos de temporada y proximidad toman protagonismo, elaborando recetas con el máximo de beneficios nutricionales posibles.
2. La Esquina: el mejor menú mediodíaa de la ciudad de Barcelona. Su plato combi 3 en 1 ofrece el mejor equilibrio entre verduras, legumbres, proteínas y carbohidratos. Todos los productos son de mercado y proximidad.
3. Teresa Carles: el vegetariano por excelencia. Prueba su menú mediodíaa o su carta de noche, que te demostrará que la comida vegetariana puede ser incluso romántica.
4. Flax and kale: un restaurante flexiteriano dónde sólo encntrarás salmón y bacalao salvaje. Su carta es divertida y original, con colores y sabores que harán vibrar tu paladar.
5. Sopa: Ya con dos locales en Barcelona después del éxito del primero, Sopa es un restaurante macrobiótico que reinventa el arte de comer un buen potage, una buena crema o una buena sopa de verduras. Allí todo es vegetariano, y primanlos vegetales, las legumbres y los cereales.
6. La Besnéta: si eres vegano no te pierdas esta pastelería casera en el barrio de Gracia. Sus dueños hacen cada día los mejores brownies, cupcakes y pasteles veganos de toda la ciudad.