Si alguna vez, al realizar tu rutina de belleza, te has dado cuenta que sin llevar ni una gota de maquillaje el color del algodón es cualquiera menos blanco, te damos el porqué. A veces estamos tan preocupados de solucionar las problemáticas de la piel (sequedad, acné, rojeces, deshidratación…) que no somos conscientes de cómo nos afectan los agentes externos.

La contaminación atmosférica afecta al cuerpo por dentro y por fuera y, en contra de lo que se cree, no es un mal exclusivo de las grandes ciudades: el 92% de la población mundial vive en lugares que superan los límites exigidos por la OMS. ¿En cifras? 8 de cada 10 dermatólogos afirma que la contaminación ambiental es causante de los numerosos problemas de la piel. Teniendo en cuenta que afecta a casi 7.000 millones de personas, según la OMS, no es casual que el estudio de sus consecuencias para  minimizar su impacto en la piel y nuestra salud sea una prioridad para las firmas cosméticas.

Solemos pensar que la capa de ozono es algo “alto” en la atmosfera que protege la tierra y nos protege a nosotros. Pero también está la otra parte del ozono, la que podríamos llamar la capa “baja”. Durante estos años hemos destruido tanto la capa de ozono que ahora es como un suéter viejo lleno de agujeros, hecho nos que perjudica en muchos sentidos, pero sobretodo daña nuestra piel.

El daño al ozono atmosférico tiene un efecto negativo en nuestra piel al permitir el acceso de los rayos UV perjudiciales (todos sabemos acerca de la creciente necesidad de usar protector solar). Pero ¿qué pasa con las cosas que están al nivel del suelo?

El ozono a nivel del suelo es muy diferente e incluso se conoce como el "mal" ozono. No se emite directamente en el aire, sino que se crea por las reacciones químicas entre los óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV) en presencia de luz solar. Se conoce como un contaminante “secundario” porque se produce cuando dos contaminantes primarios reaccionan a la luz del sol y el aire estancado.

Las emisiones de las instalaciones industriales y de las empresas eléctricas, los gases de escape de los vehículos de motor, los vapores de gasolina y los disolventes químicos son algunas de las principales fuentes de NOx y COV. El ozono a nivel del suelo daña materiales sintéticos, causa grietas en el caucho, acelera el desvanecimiento de los tintes y acelera el deterioro de algunas pinturas y revestimientos. Además, también daña nuestra ropa de algodón y nylon. Así que, ya puedes imaginar cómo afecta a nuestra piel.

Según el experto en ozono Dr. Guiseppe Valacchi, PhD: "Recientemente se ha informado de que un contacto crónico con O3 puede ser perjudicial para la piel. Nuestro grupo y otros han demostrado un agotamiento progresivo del contenido de antioxidantes en el estrato córneo y esto puede conducir a una cascada de efectos que resultan en una respuesta celular activa en las capas más profundas de la piel", explica en el British Journal of Dermatology.

 

Un equipo de investigadores planteó la hipótesis de que el estrato córneo (SC), como la capa superficial más externa y la barrera de permeabilidad de la piel, representa un objetivo sensible para el estrés oxidativo inducido por O3. También se ha demostrado que el ozono molido disminuye la vitamina E e induce la peroxidación de lípidos.

El O3 puede causar irritación cuando entra en contacto con los aceites de la piel y el cabello. El mismo estudio que llegó a esta conclusión señaló que uno de los peores lugares para entrar en contacto con el ozono es la cabina de aviones más pequeños como el Boeing 737s. ¡Cuidado las personas que viajan a menudo en avión!

 

Pero tranquilidad, que hay esperanza: la tercera observación de estos investigadores es que el sebo natural de la piel, el escualeno, es atraído al ozono como un imán, y sus ácidos grasos y antioxidantes proporcionan protección. Aparte de esto, no hay mucha información sobre qué medidas preventivas o de protección tomar. Sin embargo, la lógica sugiere volver a los antioxidantes y los eliminadores de radicales libres. Por eso, desde Pure SkinCare te recomendamos algunos productos:

-Triple Action Protection 50 de Elizabeth Arden PRO: un revolucionario producto antiedad formulado con una combinación única de ingredientes protectores incluyendo el DNA Enzyme Complex™, un Complejo de Antioxidantes altamente potente protector de las proteínas con protección solar. TAP 50 es un filtro solar físico, preparado en una formulación hidratante con un tono de color universal indicado para todo tipo de pieles. Un estudio clínico publicado en The Journal of Drugs in Dermatology descubrió que la tecnología revolucionaria para la protección de la piel de TAP 50 reduce los efectos del daño solar asociados al envejecimiento prematuro de la piel.

-Hydra8 Day 360 de Medik8: Una ligera y revitalizante crema hidratante diaria que ayuda a combatir el envejecimiento de la piel. Formulada con una serie de ingredientes activos para hacer frente a todo desde la glicación avanzada hasta el daño solar, ya que tiene protección. Diseñada para dejar la piel mate, ideal para todo tipo de piel. Además, contiene moringa, que forma un escudo protector contra las partículas dañinas del aire contaminado.

-Firewall de Medik8: La combinación patentada de antioxidantes estables clínicamente probados en Firewall ayuda a neutralizar una amplia gama de los radicales libres que pueden causar envejecimiento prematuro de la piel. La fórmula premiada es el resultado de la propia investigación original de Medik8, y deja una sensación de piel hidratada, visiblemente más joven con un tacto sedoso y suntuoso.

-Photo Plasma de Perricone: Esta crema hidratante libre de aceites crea un escudo invisible contra los agresores ambientales y protege contra los rayos UVA y UVB. Extremadamente ligera en textura, se desliza sobre la piel, dejándola suave, hidratada y radiante. Formulada con poderosos beneficios anti-envejecimiento y protectores solares minerales, su color natural deriva de la astaxantina, ingrediente rico en antioxidantes que protege de la radiación, el humo del tabaco... No pegajosa o pesada, es el último paso de su régimen diario de cuidado de la piel.