Muchas de vosotras (y vosotros) sabéis que el Ácido Hialurónico hidrata la piel y que por eso se encuentra en muchos cosméticos que tienen esa función. Aun así, estamos seguros de que desconocéis muchísimas cosas de este principio activo básico para nuestro organismo y hoy queremos contároslas. ¡Allí vamos!

Qué es el ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un polisacárido con función estructural. Lo encontramos de forma natural en muchas partes de nuestro organismo, como puede ser el líquido sinovial, el líquido de los ojos, los tejidos internos y en las células de la piel entre los ojos. En definitiva, forma parte de nuestro cuerpo, ayudándonos a conseguir unos cartílagos, órganos y tejidos saludables y bien hidratados. Aun así, mediante envejecemos, su contenido en nuestra piel disminuye significativamente.

Su aspecto es cristalino pero de textura pegajosa (no líquida como muchos creen) y se trata de un ingrediente activo hidrosoluble (soluble en agua).

Sus beneficios

Como ya hemos dicho, el ácido hialurónico es un principio activo hidratante. ¿Pero por qué? Pues bien, este ingrediente o sustancia activa es muy bien recibido por nuestro organismo, que tiene la capacidad de absorberlo (sea por la via que sea) totalmente en un período de 25-30 días (por lo que su absorción es lenta pero eficaz y duradera)

El ácido hialurónico puede llegar a atraer y retener hasta mil veces su peso en agua, y es por este motivo que su beneficio principal es el de poder absorber mucha agua y mantener los tejidos con un nivel de hidratación óptimos.

Otro de sus beneficios es que actúa como vehículo conductor: es capaz de hacer de transmisor y transportador de nutrientes entre las células.

Otras de sus funciones es que permite la regeneración y el mantenimiento celular, renovando las fibras esenciales de nuestra piel, retrasando el envejecimiento y aportando firmeza y suavidad.

Dónde lo encontramos

El ácido hialurónico es capaz de sintetizarse y modificarse de forma artificial para incluirlo en productos cosméticos mejorando en torno a las necesidades de su aplicación. En el mundo de la cosmética, el ácido hialurónico se incluye en muchas formulaciones de uso tópico que tienen como objetivo aportar grandes dosis de hidratación a la piel para devolverle a esta su elasticidad natural y un aspecto más juvenil, borrando arrugas y líneas de expresión.

Aun así, aparte de en formato crema o suero, también se encuentra en formulaciones de uso oral, es decir, en comprimidos o nutricosméticos que, al ser ingeridos, enriquecen e hidratan nuestro organismo y la piel de dentro hacia fuera.

Por último, no podemos dejar de mencionar su uso en el campo de la medicina estética: este principio activo, junto con el colágeno, son los dos grandes aliados anti-arrugas para la lucha contra la pérdida de volumen. Su aplicación es mediante inyecciones de ácido hialurónico que devuelven de forma inmediata el volumen  a la piel, combatiendo la flacidez y disminuyendo las arrugas. 

En definitiva, existen 3 formas de administrar Ácido Hialurónico en la piel: por inyección, por vía oral (nutricosméticos) y por vía tópica (cosméticos). Nosotros recomendamos las dos últimas, y en especial el suero estrella de Medik8 Hydr8 B5un gel-suero rehidratante de día y de noche que devuelve a la piel su luminosidad y firmeza.