La frase de “es importante dormir 8 horas diarias para ser vitales y saludables” la hemos escuchado todos y no es ninguna novedad. También la mayoría de nosotros somos consicentes que, una falta de sueño se refleja en nuestro estado anímico e incluso en nuestro cuerpo: menos energía, más ganas de comer comida basura, y otros síntomas nada positivos que pueden causar subida de peso y un estilo de vida poco saludable.

Pero, ¿Sabías que dormir poco también afecta al aspecto de tu piel y su envejecimiento prematuro? Te lo contamos.

Dormir es vital. Es durante las horas de sueño que nuestro cuerpo y mente recuperan la energía, recargan las pilas y se preparan para una nueva jornada. Mientras dormimos, se libera un porcentaje mucho mayor de la hormona del crecimiento y nuestra piel se regenera a través de la reparación celular.

¿Qué sucede cuando dormimos?

Nuestro cuerpo se enfría en el momento de conciliar el sueño: este cambio de temperatura tiene como consecuencia un aumento del flujo sanguíneo, que se ve reflejado en nuestro sistema circulatorio y por lo tanto, también en el aspecto saludable de nuestra piel, más radiante.

Además de este factor positivo del sueño, también es durante estas horas que la hormona del crecimiento se acelera, causando un efecto reparador en nuestros huesos, tejidos y músculos (por lo tanto tmbién en nuestra piel).

Si unimos todo esto al hecho de que, cuando estamos en la cama tumbados, nuestra piel no debe luchar contra los efectos de los radicales libres, la contaminación o la exposición solar, nos damos cuenta de que es el momento perfecto para tratarla y rejuvenecerla. Por eso nunca debemos ir a dormir con el maquillaje puesto.

¿Qué sucede cuando no dormimos suficiente?

Cuando no dedicamos tiempo suficiente a obtener un buen sueño, nuestro cuerpo empieza a liberar grandes cantidades de cortisol: la hormona del estrés. Eso tiene una repercusión negativa en la piel pues frena el rejuvenecimiento y genera una inflamación celular causando efectos visibles como flacidez, líneas finas, bolsas y ojeras.

Además, esta falta de sueño también afecta a nuestra salud física y a nuestro estado anímico: puede alterar el porcentaje de grasa corporal,  incrementar el riesgo de sufrir enfermedades crónicas y la alteración de nuestra salud emocional y la toma de decisiones, así como la interacción social (irritación, mal humor, aislación).

Hay que recalcar que, todo esto ocurro no sólo si no dormimos, sino también cuando tenemos poca calida de sueño, por lo que es súper importante aprender a conciliar un sueño reparador y sacarle el máximo partido a estas 8 horas tumbados en la cama.

 

Claves para un sueño reparador: the beauty sleep

1. Mantén una buena rutina de belleza nocturna. Eso significa desmaquillar la piel justo antes de ir a dormir para eliminar impurezas y permitir que nuestras células puedan respirar y regenerarse correctamente. Sigue la rutina con un buen sérum y una hidratante: ten en cuenta que los productos cosméticos son mucho má efectivos durante la noche, pues la piel está descansada y libre de radicales libres.
2. Cena mínimo 2 horas antes de irte a dormir, para que la difestión no dificulte la conciliación del sueño. Opta siempre por alimentos fáciles de digerir y cocciones saludables: hervido, al horno, al vapor, etc. Además, hay algunos alimentos precursores de la melatonina que pueden ser perfectos para aprovechar el descanso: la avena, las cerezas, el vino tinto, los jitomates, las papas, las nueces y el arroz.
3. Intenta meditar y buscar un momento de paz y tranquilidad. Puedes leer un libro, escuchar música relajante, etc. No es demasiado aconsejable ver la televisión o revisar el mobil.
4. Intenta buscar una postura que no sea nociva: la mejor es boca arriba, pues inhibes la posibilidad de generar más arrugas en la piel.
5. Siempre duerme en total oscuridad: es entonces cuando se actibva la producción de melatonina, una hormona que se produce principalmente en la glándula pineal y atenúa el daño celular por radicales libres y estimula la producción de la hormona de crecimiento.