“No te gastes un dineral en cremas antiarrugas” afirmaba la OCU en uno de sus artículos tras comparar 14 cremas del mercado en el laboratorio. ¿Qué hay realmente  de cierto en esta afirmación, qué debemos buscar en nuestros cosméticos para encontrar una garantía de resultados? 

Efectivamente, es cierto que sólo existe una serie de componentes que tienen propiedades científicamente avaladas  para poder revertir las arrugas cuando son utilizados en las concentraciones necesarias y son estabilizados debidamente, estos son los Alfa Hidroxiácidos, formulados por primera vez en 1983 por Joseph A. Lewis II,  las Vitaminas A, C y E, el Omega 3 (poderoso cicatrizante y antiinflamatorio), los factores de crecimiento y determinados péptidos y el ácido Hialurónico.

Pero qué entendemos  cómo cremas antiarrugas, o tratamientos antiarrugas, sólo las que son capaces de revertir el surco o  depresión en la piel, la conocida arruga o también englobamos todas aquellas cremas y componentes que nos previenen la formación futura de arrugas?  Para prevenir las arrugas  necesitamos recurrir a muchísimos más activos, con elevados poderes humectantes, antioxidantes y que previenen el deterioro de nuestra piel tanto por causas externas como  la causada por agentes internos, o reacciones metabólicas, fruto de nuestros hábitos diarios, entre ellos encontramos el Glutatión, Ácido Alfa Lipóico y Resveratrol ( poderosos antioxidantes), péptidos de Cobre y no debemos olvidar uno de los más importantes que es la protección solar de amplio espectro (290-400nm) entre larga lista de principios activos patentados con eficacia antioxidante demostrada.  

Si bien es cierto, que en la industria cosmética existe la presencia de ingredientes que se utilizan cómo reclamo o por motivos de marketing,  que no proporcionan ningún beneficio a la piel, que  el consumidor suele comprar por desconocimiento, o por tendencia; como bien dice Elliot Isaacs, reconocido farmacólogo y fisiólogo, fundador de Medik8, en muchas ocasiones cuando analiza productos del mercado, se encuentra con algunas “burlas” a la cosmética, como principios activos dentro de una formulación que contrarrestan la efectivad de otros dentro de la misma, principios activos que nuestra piel no puede absorber e incluso que pueden llegar a producir sensibilización de los tejidos u otros efectos secundarios no deseados. Por lo que como correctamente afirma el artículo  la eficacia de un cosmético no depende de un ingrediente concreto si no de la viabilidad de la fórmula, teniendo  en cuenta que debe tener  gran poder de penetración, alta estabilidad, biodisponibilidad, activos quiralmente correctos, el pH óptimo, concentraciones adecuadas, etc.

Por otro lado debemos considerar que las cremas antiarrugas, habitualmente también son cremas ricas en ingredientes  que nutren y protegen las capas más externas de la piel, por lo que no tenemos que menospreciar el efecto antiarrugas que tienen componentes como la manteca de karité, el aceite de onagra, los aceites esenciales, los fosfolípidos,  las ceramidas, el colágeno, todos ellos encargados de restablecer y mantener el equilibrio en el manto hidrolipídico de la piel, mejorando nuestra barrera protectora natural.  La epidermis cuanto más protegida esté gracias al uso de principios activos hidratantes y nutrientes, más protección ejercerá sobre la dermis, evitando el deterioro  de ésta por factores como ala radiación solar y los radicales libres.  Es la misma teoría, por la cual las pieles grasas envejecen menos que las secas, debido a que la piel grasa produce mayor cantidad de vitamina E, y lípidos con propiedades antioxidantes naturales que mantienen la piel protegida, mantienen la epidermis más intacta y en consecuencia se ralentiza la formación de arrugas producidas por los radicales libres y la deshidratación.

 En conclusión, merece la pena hacer una investigación exhaustiva previa a nuestra elección de productos para el cuidado de la piel, y si bien es cierto que el mercado cosmético nos ofrece algunas falsas promesas,   no olvidemos que también es cierto que hay marcas cosmecéuticas con elevados presupuestos en investigación que están desarrollando continuamente nuevos ingredientes cosméticos de elevadísimo coste  que cumplen con sus expectativas y que estudian al mílimetro cada uno de los parámetros que pueden afectar a la viabilidad y estabilidad del producto.  Ofreciendo productos altamente innovadores y activos en el tratamiento de cualquier condición de piel, no tan solo las arrugas, porqué lo importante es una piel saludable, luminosa  y de aspecto juvenil.