Muchas veces es difícil entender cómo funcionan los productos cosméticos y qué ingredientes contienen para paliar los daños producidos en nuestra piel, o producir cambios en ella, ya sea a nivel de hidratación, tensión/flacidez o desaparición de líneas de expresión. Hoy hablaremos de un principio activo que está presente en la mayoría de los cosméticos antiacné: la Niacinamida

La Niacinamida es un derivado de la vitamina B3, presente en alimentos como la carne, el pescado, la leche, huevos, vegetales verdes y cereales. No sólo se encuentra en lo que comemos, sino también en nuestro propio organismo, y se encarga del correcto metabolismo de las grasas y los azúcares, transformando los carbohidratos en energía.

Aun así, esta forma de vitamina tiene más propiedades si se aplica de forma tópica: ayuda a mantener la hidratación cutánea, aumenta la producción de proteínas y de colágeno dérmico. Y estimula la síntesis de lípidos por lo que ayuda a reducir las arrugas y líneas de expresión.

Su principal función, y por la que es más conocida, es por la capacidad de luchar contra los brotes de acné. Al ser un ingrediente liposoluble estable en la presencia de calor y luz, se usa en las mayorías de lasformulacones cosméticas gracias a su gran poder antibacteriano. Es antiinflamatorio, reduce la producción de sebo y ayuda a minimizar la irritación de la piel. Por todos esos motivos que se considera un producto ideal para tratar imperfecciones, actuando como antioxidante, mejorando el tono y la textura de la piel.

¿Donde podemos encontrar Niacinamida? Pues, por ejemplo, en toda la gama Beta de Medik8, una gama que no sólo se ocupa de eliminar las bacterias que causan los brotes de acné, sino que se dedica a mantener unos niveles de hidratación óptimos en la piel.