Todos tenemos un producto favorito en nuestro kit de supervivencia Beauty: ese cosmético, esa crema hidratante, suero antiedad o tónico facial que tan buenos resultados nos ha dado siempre y se ha convertido en un indispensable de nuestra rutina de belleza.

Pero, ¿puede ser que hayas notado menos eficiencia últimamente? ¿Puede que el producto no esté funcionando como lo hacía antes en tu piel? Hoy en Pureskincare te contamos la realidad sobre los cosméticos y sus efectos en tu piel.

MITO 1:Tus productos cosméticos durarán mucho tiempo si los mantienes en un lugar fresco y seco, con las condiciones específicas

El paso del tiempo afecta negativamente a los cosméticos y a su composición química, por lo que los productos activos presentes en su formulación van perdiendo la efectividad a  medida que se exponen al aire. Un buen ejemplo es la vitamina C: un producto que se oxida fácilmente y pierde sus resultados.

Además de esto, la respuesta de nuestra piel frente a los cosméticos es menos intensa con el paso de los años. Por ejemplo, un producto que incremente la producción de colágeno no tendrá el mismo efecto en una piel joven que una piel envejecida

Mito 2: si tu piel no reacciona al producto con algún tipo de enrojecimiento o picor, es que ya no funciona.

Esto no es cierto: es verdad que cuando se empieza con la aplicación de algún cosmecéutico con un gran cóctel de principios activos e ingredientes, la piel pasa por un proceso de transición en el cual muchas veces tiende  a enrojecerse. Esto ocurre porque tu piel está entrando en contacto con un ácido o ingrediente nuevo para ella, pero una vez este producto empieza a hacer su función, la epidermis se vuelve más gruesa y resistente, y aunque sigue siendo efectivo, el enrojecimiento desaparece.

MITO 3: puedes construir una resistencia al botox

Aunque hay pocas posibilidades de generar anticuerpos delante de los neuromoduladores, si llegaras a ser uno de los pocos casos, no resultaría ningún problema para tu salud, sino que únicamente este tipo de infiltraciones dejarían de funcionar en tu piel.

Aun así, incluso con los tratamientos antiedad inyectables, tu piel no consigue tal inmunidad: la respuesta a que necesites una dosis más alta de infiltración es a causa del paso de los años y la aparición de más arrugas y pliegues.

Mito 4: el efecto del  retinol dura únicamente durante un tiempo

El efecto del retinol en tu piel durará para siempre; lo único que tiene fecha de caducidad es el producto cosmético en sí, que dejará de ser efectivo a medida que pase el tiempo. Aun así, a lo mejor tu piel no necesita los beneficios del Retinol de forma indefinida, y en este caso, estará siendo innecesaria su aplicación.

 

 foto: familiasdelmundo.com

¿Cuál es la realidad?

Según la mayoría de especialistas en estética, la piel no puede volverse inmune a los cosméticos, pero sí que responde diferente a ellos dependiendo del momento y de sus necesidades. Si llevas muchos años tratando tu piel con unos principios activos específicos para solucionar las causas de un problema, seguramente llegará un momento en que el problema ya estará resuelto, y por lo tanto tu piel dejará de necesitar tal tratamiento.

Además, cada momento del año tiene unas necesidades diferentes y características, y esto se refleja en la piel de diferentes formas. De la misma forma que cambiamos de alimentación, intgroduciendo alimentos distintos, debemos cambiar de cosméticos: en verano se deben usar productos mas fluidos, frescos, con Vitamina c y Protección solar. En invierno, en cambio, tu piel se reseca  a causa del frío y es necesario cubrirla con hidratantes más nutritivas, para una mayor protección contra el frío.

En definitiva, un producto cosmético siempre va a funcionar, el producto no cambia, pero sí lo hace tu piel, que envejece y varia de necesidades y problemáticas. Lo que sí es cierto, es que necesitamos recordarle a la piel que trabaje por sí sola, aunque sea un día a la semana: sin ningún tipo de tratamiento tópico (sí una hidratante pero no un serum específico): esto es importante porque si no, ésta se acostuma a todos los ingredientes y nurtientes que le aplicamos, y llega un momento en el que se vuelve inactiva y deja de trabajar ella misma contra el envejecimiento.