Es verdad que la felicidad no siempre depende de nosotros, pero hay muchos factores que sí podemos tener bajo control. Al fin y al cabo, el secreto para ser feliz es ni más ni menos que el hecho de saber afrontar los problemas para convertirlos en soluciones y ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío. No podemos predecir todo lo que va a pasar, pero podemos crear nuestra propia atmósfera de felicidad.

Hoy te damos pequeños trucos que te ayudarán a vivir la vida de forma más positiva.

 

  1. Perdona tus fracasos y acepta las emociones negativas: hay que ser conscientes de que no somos perfectos y perdonar nuestra debilidad, para darnos derecho a ser humanos. El perdón hacia uno mismo es esencial.
  2. Haz deporte: Aunque  no lo creas, la relación entre la felicidad y el deporte es crucial. Piensa que cuando activamos nuestro cuerpo y quemamos calorías, el cerebro genera endorfinas: una sustancia natural que aporta placer y reduce el dolor. No hace falta hacer grandes esfuerzos; con caminar, hacer yoga, correr, o ir a Pilates es más que suficiente.
  3. Practica la meditación: aprender a concentrarnos y controlar nuestras propias emociones y respiraciones hace que nuestro mente y cuerpo se equilibren de tal forma que conseguimos manejarlos y tenerlos bajo control. Relajarnos nos ayuda a olvidar miedos, problemas o frustraciones
  4. Duerme. Sí, las 8 horas diarias son cruciales para despertar descansados, de buen humor y con una piel iluminada. La falta de horas de sueño se refleja en nuestro cutis ( a causa de no conseguir una renovación celular decente) y en nuestro estado emocional: más estrés, ira, depresión y mal humos son algunos de los síntomas. Además, se ha demostrado que dormir menos de 8 horas hace que ingiramos 200 calorías más.
  5. Come verde: una alimentación sana y equilibrada es crucial para nuestra salud mental y física. Es importante comer todo tipo de frutas y verduras, pero además, los alimentos de hojas verdes han demostrado tener más vitamina K y ácido fólico que las demás. Éstos nutrientes se relacionan directamente con nuestra producción de dopamina en el cerebro. Es decir: más verde = más felicidad.

 

  1. Toma el sol: exponerte a la luz del día y tomar rayos de sol, incluso los pocos que haya en invierno, es un gran paso para ser más feliz. El sol nos ofrece vitamina D y  su déficit puede hacernos sentir débiles, cansados y más deprimidos. Abre las cortinas, toma aire fresco, siéntate en un parque media horita… son cosas que podemos hacer cada día para mejorar nuestro estado emocional.
  2. Come chocolate; ¡pero que sea negro! El cacao puro contiene triptófano, un aminoácido que propociona plaer y felicidad a quien lo come. Saborear un trozo de chocolate en la lengua y dejar que se deshaga es un viaje sensorial que todo el mundo disfruta, ¿no?
  3. Desayuna. Es la comida más importante del día y la mayoría de las personas se la saltan o lo hacen sin pensar. Un café y un croissant por la calle no sirven: hablamos de desayunar bien. Siéntate, prepárate un zumo natural, un café recién hehco y una buena tostada de pan integral con aguacate. Si eres más de dulce, opta por un porridge de avena, yogurt natural con frutas, pudding de chía… existen mil opciones saludables que alimentarán a tu organismo y tu cerebro para que el día no pueda empezar mejor.
  4. Toma café, pero con moderación. Se ha comprobado que una taza de café con leche al día nos ayudan a mantener un buen humor y frenan los riesgos de padecer depresión.
  5. Ponle cúrcuma a tus comidas: a cúrcuma es un antidepresivo natural, junto con el Omega 3 y otros muchos alimentos. Esto significa que su ingesta nos ayuda a estimular el sistema nervioso y mejorar nuestro estado anímico, reduciendo el estrés y por lo tanto, reduciendo también el estrés oxidativo en la piel.
  6. Ambienta tus espacios con aromas cítricos: el olor a limón, naranja o mandarina ofrecen reacciones químicas positivas al cerebro, que se traducen en menos estrés y más buen humor.
  7. Deja espacio para la vida social: conectar con los que más quieres, pasarlo bien con ellos, escucharlos y hablar es algo crucial. Por eso, te retamos a que dejes durante unas horas al día tu ordenador y tu móbil apartados para que sociabilices con tus amigos, familiares o pareja. ¡Verás qué bien te sienta!
  8. Lee mucho y escucha música: son dos actividades que calman tu sistema nervioso y lo estimulan al máximo.
  9. Sonríe cada día: a los demás, a ti mismo, ¡a la vida! Forzarte a hacer este gesto tan sencillo puede hacer que se convierta en la causa y no en la consecuencia de tu felicidad. Es decir, que si te fuerzas a sonreír, al final sentirás que tienes razones para hacerlo.