Cuando pensamos en la palabra rutina, se nos viene a la cabeza el hecho de levantarnos para ir a trabajar; si le añadimos belleza, y pensamos en una rutina de belleza, entendemos que es aquel tiempo que invertimos antes de salir de casa e ir al trabajo: levantarnos, ducharnos, hidratar el rostro, lavarnos los dientes, peinarnos, maquillarnos, etc.

Pero, ¿qué pasa con la rutina nocturna? Nuestra piel, y sobre todo la del cutis, es muy importante. En ella viviremos toda la vida, y por eso hay que cuidarla. Durante el día, nuestro rostro se ve expuesto a una gran cantidad de polución, radicales libres y elementos que perjudican y deterioran la piel, así como también lo hace el estrés de nuestra rutina y el paso del tiempo.

Por esta razón, llevar a cabo una rutina de belleza básica cada noche, antes de ir a dormir, nos puede ayudar a retrasar el envejecimiento prematuro y mantener nuestra piel vitalizada, tersa y saludable.

Rutina de belleza

  • Limpiar la piel nada más llegar a casa: hay que entender que los poros de nuestra piel han estado obstruidos por el maquillaje durante todo el día, o incluso también la suciedad del aire y el estilo de vida frenético atentan a su salud. Desmaquillarnos nada más llegar a casa es beneficioso porque ya te olvidas de hacerlo más tarde y es a partir de ese momento que empieza  a respirar y regenerarse. La mejor forma de desmaquillarla es con un jabón específico y agua temperada. Termina con un agua micelar o tónico.
  • Exfoliar: la rutina óptima implica dos limpiezas generales al día: una a la noche y otra por la mañana. Aun así, una vez a la semana, es importante limpiar a fondo la piel con una exfoliación que termine con todas las células muertas y residuos acumulados. Puedes hacerlo con Pore Refining Scrub de Medik8 o bien Blue Plasma Cleansing Treatment de Perricone; un exfoliante no abrasivo que purifica los poros y atrapa impurezas.
  • Hidratarla: durante la noche es cuando la piel está más receptiva a los tratamientos, ya que es el momento en que descansa, respira, y regenera las células. Es por eso que nutrirla puede ayudar a frenar el proceso de envejecimiento y devolverle la luminosidad y firmeza al día siguiente. Antes de acostarte, y después de la limpieza, aplica tu hidratante común, más adecuada a tu tipo de piel. Puedes usar suero, suero + hidratante, o únicamente hidratante.
  • Préstale atención a tus pestañas: son parte del rostro y hay que cuidarlas. Desmaquíllalas con un producto específico y si quieres, acondiciónalas y nútrelas con un fortalecedor de pestañas, como Revitalash Advanced o Full Lash & Brow Duo de Medik8
  • El contorno de los ojos también precisa de un cuidado específico. Aplica siempre un corrector o crema para suavizar las arrugas, reducir bolsas y corregir ojeras.