Llevar a cabo una rutina de estiramientos cada la mañana contribuye a soltar tus músculos después de dormir. La mayor parte de los estiramientos no llevan mucho tiempo y requieren poco espacio, así que aunque sólo tengas tiempo para hacer unos cuantos estiramientos cada mañana, habrás iniciado el día positivamente ¡y con tu cuerpo preparado para el resto del día!


Calentamiento antes de empezar

Al despertar cada mañana, debes calentar los músculos antes de estirarlos. Los estiramientos matutinos pueden tensar en exceso los músculos después de una noche de inactividad, pero para eso hay una solución muy sencilla: ¡caminar dentro de casa! Eso ayudará a calentar tus músculos. Mientras camines, sacude los brazos y las piernas para hacer que circule la sangre. En ese momento ya estarás lista para empezar la rutina de estiramientos.


Estiramientos para la espalda baja

Si padeces dolor de espalda al levantarte, los estiramientos de espalda baja contribuirán a aflojar tus músculos. Calienta los músculos de la espalda girando suavemente el tronco. Después, sentada en una silla, descansa las manos sobre las rodillas e inclínate hacia adelante con lentitud, hasta que la parte superior del cuerpo quede paralela al suelo. Siéntate despacio para terminar, y haz 10 repeticiones. Si sientes la espalda tensa al inclinarte hacia adelante, interrumpe el estiramiento y siéntate. Debido a que acabas de despertar, quizá necesites un poco más de calentamiento antes de reiniciar el estiramiento.

 

Estiramientos para el cuello

Los estiramientos para el cuello alivian el dolor que con frecuencia se siente después de dormir. Ponte de rodillas en el suelo y descansa los brazos sobre los muslos. Después, baja lentamente la mandíbula hacia el pecho y mantén la postura durante cinco segundos. Eleva la mandíbula, lleva la cabeza hacia atrás y dirige la mirada al techo. Mantén el estiramiento durante cinco segundos, y repite todo el movimiento tres veces. Al terminar, gira la cabeza hacia la izquierda durante cinco segundos y después hacia la derecha durante cinco segundos. Repite el estiramiento tres veces para aflojar totalmente el cuello.

 

Estiramientos para el hombro y el pecho

Estirar los hombros y el pecho ayudará a aliviar tensiones después de despertar por la mañana. Agita los brazos para permitir que la sangre fluya, y después extiende los brazos hacia los costados a la altura de los hombros con las palmas hacia el piso. Lleva los brazos hacia adelante y crúzalos para formar una X. Aprieta los músculos del pecho por un segundo y devuelve los brazos a los lados. Repite el ejercicio 10 veces.

 

Estiramientos para las piernas

Los estiramientos de las piernas promueven el flujo sanguíneo después de haber dormido. Agita las piernas para calentar los músculos, y después coloca la mano derecha en el respaldo de una silla. Ponte de pie y dobla la pierna izquierda a la altura de la rodilla y cógete el talón izquierdo con la mano izquierda. Toma tu tobillo hacia ti hasta que sientas estirados los músculos de la pierna izquierda. Mantén la postura hasta contar hasta cinco y baja el tobillo para terminar el estiramiento. Realiza 10 repeticiones con la pierna izquierda y diez con la pierna derecha.