Vivimos en una nueva sociedad cada vez más exigente, hecho que provoca que las pieles millenials estén estresadas. Pero, ¿quiénes son los millenials? Son aquellas personas nacidas entre 1981 y 1995, hijos de la generación del baby boom.  Crecidas con el internet, el móvil, los medios sociales… están acostumbrados a utilizar la tecnología en todos los ámbitos de su vida. Esto hace que estén bien informados y preparados, y lleven una vida frenética con poco tiempo para ellos mismos. Precisamente de esa falta de tiempo queremos hablar.

¿Cómo evitar los problemas habituales de dicha piel? Las pieles millenials tienen que prestar especial atención a su rutina de limpieza y exfoliación de la piel, ya que deben mantenerse oxigenadas para evitar la creación de brotes. Además, es de gran ayuda que cuiden su alimentación, con alimentos que aumenten los niveles de protección de la célula para evitar su envejecimiento. Estos alimentos son (según las recomendaciones del Doctor Perricone) el jengibre, la cúrcuma, los berros, el té verde y los polifenoles de la oliva, entre otros, detallados en su último libro Forever Young. Además, el doctor Perricone recomienda reducir los niveles de estrés mediante la práctica de la meditación y el yoga. Por otro lado, es imprescindible aumentar los niveles de hidratación mediante el incremento de ingesta de agua y sellado de la piel con ácido Hialurónico. De forma tópica es muy importante crear una defensa antioxidante externa que nos permita protegernos de los radicales libres que provienen de la polución. Tampoco debemos olvidar reducir el exceso de azúcares en nuestra dieta, debido a que son altamente inflamatorios y dañinos.

 

Por otra parte, hay algunos errores que tendemos a repetir en nuestras rutinas diarias. El actual estilo de vida frenético hace que olvidemos el cuidado y la dedicación que dedicábamos a nuestra piel hace unos años atrás. Sin duda, una de las reglas de oro es nunca irse a dormir con la piel maquillada y sin limpiar. En el caso de las urbanitas es aún más grave, ya que en nuestra piel se depositan a diario gran cantidad de metales pesados y radicales libres derivados de la polución. Éstos, conjuntamente con los pigmentos, perfumes y protecciones solares residuales de nuestros cosméticos, pueden resultar sumamente tóxicos y dañinos para nuestra piel. A su vez, es importante aplicar productos antioxidantes reparadores que puedan revertir el daño producido por el impacto de los radicales libres durante el día y que puedan reparar la pérdida de agua durante un día ajetreado. También, cuanto más cansadas estamos, más recurrimos a los refrescos, cafés, comida que nos sacie rápidamente… Todo ello hace que entremos en un bucle de mayor aporte de radicales libres que incrementa todavía más nuestra sensación de cansancio. Para alejarnos de este bucle, deberíamos recurrir a zumos naturales con gran aporte de frutos rojos, frutos secos, vegetales de hojas verdes, fuentes de proteína de elevado valor biológico… Todos ellos fuentes ricas de Vitamina C, Vitamina D, polifenoles, Omegas y ácido Alfa Lipoico, que reducirán nuestra sensación de cansancio y devolverán la luminosidad y la belleza a nuestra piel y cabello.

 

Ya te hemos contado todo lo que está en tu mano, pero te falta saber qué productos utilizar para llevar a cabo la limpieza e hidratación necesarias. El Doctor Perricone ha desarrollado una línea específica para satisfacer todas las necesidades de una piel millenial. Originalmente, lanzó cuatro productos: un tónico exfoliante, un suero, una hidratante y un producto descongestionante e hidratante de ojos. Pero actualmente se ha complementado con unos básicos imprescindibles, que todavía perfeccionan más las pieles y ofrecen soluciones que van más allá, como una limpiadora excepcional en gel, una mascarilla calmante e hidratante para utilizar ¡dentro de la ducha! y un aceite sólido para que nos lo podamos llevar a todas partes.

En las rutinas más exquisitas de belleza no deben faltar nunca un buffet de mascarillas, mediante el cual podamos ofrecer a nuestra piel soluciones específicas según cómo se encuentre. Mascarillas calmantes e hidratantes para cuando nuestra piel está más estresada, mascarillas nutritivas si el clima es más seco o necesitamos repararla después de una larga exposición al sol o a la nieve, y sobretodo mascarillas detoxificantes y purificantes como la maravillosa Chloro Plasma.

A su vez, toda piel bonita y sana, no debe prescindir de algún tipo de sistema de exfoliación, ya sea enzimática o a base de hidroxiácidos, que nos ayude a eliminar las células muertas y active la renovación celular para una piel siempre joven, lisa y luminosa.

 

Nunca es demasiado pronto para empezar a prevenir: desde el momento en que nacemos empezamos a oxidarnos, por lo que es muy importante reforzar nuestro sistema inmunológico y ofrecer una protección. Sobre todo en este momento que se detecta estrés en edades más tempranas, estamos sometidos a mayores índices de polución, la comida es más pobre nutricionalmente y dedicamos largas horas delante de pantallas y luces artificiales.  En definitiva, estamos en un nuevo siglo, las millenials viven en condiciones diferentes al pasado, ¡y eso repercute no sólo en la piel, sino en la salud!