La cosmética, aunque muchos lo crean, no es un lujo: es una necesidad. Nuestra piel precisa de unos cuidados específicos para estar sana, hidratada, y bien protegida de las agresiones externas. Aun así, son muchos los motivos que pueden llevar a una persona a prescindir de los cosméticos, y normalmente a causa del llamado factor coste de oportunidad: aquello a lo que un agente económico renuncia al elegir algo, es decir, el valor de la mejor opción no realizada.

Para ayudar a entender la definición, os pondremos un ejemplo: si tenemos un presupuesto de 150€ para gastos mensuales que no tengan que ver con comida, alquiler, gasolina, etc, significa que tenemos 150€ para gastos extra. Con estos 150€ una persona puede elegir entre irse de viaje, comprarse ropa, salir a cenar 4 veces distintas o comprarse aquél cosmético que necesita. Muchas veces nos acabamos dejando llevar por los impulsos y nos decidimos por las opciones más suculentas, como un vestido, unos zapatos, una cena romántica, etc. El resultado rentable de haber escogido una de esas opciones y no la otra, es el coste de oportunidad.

Los especialistas en cosmética sabemos que, a la larga, esta elección no es beneficiosa para el cliente, sobre todo cuando sabemos que precisa de cuidados específicos y su piel puede sufrir con las agrsesiones externas. Es por eso que debemos, en todo momento, tratar de exponer el producto que queremos vender de la forma visualmente más atractiva para influir en la decisión de compra del cliente y mejorar las ventas.

Eso no es, ni más ni menos, que el llamado visual merchandiser, que utiliza herramientas para mejorar la estética visual de la tienda, diferenciarse de los competidores, y hacer más atractivo el producto. Hoy queremos daros algunos trucos que para nosotros son claves e influyen en las ventas:

Limpieza = ventas

Esto no es ningún secreto: a nadie le gusta ver un espacio sucio y menos cuando se trata de algo tan higiénico como la cosmética clínica. Tener las estanterías, los envases y los testers bien limpios y cuidados, siempre sin polvo, nos ayudarán a que el cliente se acerque, mire y compre más.

3: el número clave

Si en las estanterías hay escasez de producto, el efecto visual no es nada atractivo. Imaginaros que vais al supermercado y os encontráis las estanterías casi vacías o con una sola unidad de cada producto, ¿verdad que no os causaría buena imagen? Lo mismo pasa con los productos cosméticos. En Pure Skincare recomendamos un mínimo de 3 unidades de cada producto para que las estanterías se vean generosas y organizadas. Menos unidades hará que el cliente no quiera acercarse, ya sea porque cree que es un producto demasiado exclusivo para él, como porque cree que ya no hay stock y están intentando venderlo sin éxito.

Ojos que no ven, corazón que no siente

Donde los ojos miran, el corazón late. Es por esto que todo lo que se coloca en las estanterías a nivel de los ojos se vende mucho más. Asegúrate de colocar los productos más vendidos o que deseas vender, las promociones del mes y las ofertas más suculentas en las estanterías que sean más visibles para el cliente.

Cuida los detalles

Los detalles son cruciales, tanto en las relaciones personales como en nuestro centro estético. Repasa cada día las estanterías, coloca bien los productos, repone lo que falta, limpia, coloca un poco de incienso, unas chocolatinas de bienvenida, y una sonrisa bien ámplia: los detalles hacen la diferencia.

Adiós cristales

Los muebles de exposición con puertas o rejillas o cristal frenan la decisión de compra. El cliente debe sentirse libre de poder coger, oler, mirar y tocar los productos de cerca antes de comprarlos. Si le impides moverse por la tienda con total libertad, se marchará descontento.

Luz, por favor

Una buena iluminación del escaparate y de todo el punto de venta es crucial para potenciar todo el trabajo bien hecho. No sirve de nada tener el centro limpio, ordenado y personalizado con una bonita decoración si luego no luce. Por eso, elige bien dónde colocas los focos y que éstos estén en concordancia con la disposición del producto. Además la iluminación sirve para crear un ambiente cálido, donde el cliente se sienta cómodo.

Fideliza al cliente

Si el cliente te ha comprado por primera vez, éste puede hacerlo una segunda. Lo principal es haber realizado la correcta prescripción para que él note los efectos en casa y se sienta satisfecho de su compra. Antes de que se vaya, consigue su dirección de correo para enviarle newsletters, información de ofertas, etc. ¡Decirle adiós por su nombre y con una ámplia sonrisa será de ayuda!