La Vitamina D y sus características

La Vitamina D es una vitamina soluble en grasa que funciona como una hormona importante. Esta vitamina comunica con el intestino para incrementar la absorción de calcio en un 80 por ciento. La Vitamina D es  es también conocida por mantener los niveles normales de calcio. Y éstas son sélo algunas de las funciones extremadamente importantes de este nutriente esencial.

 

Las fuentes de Vitamina D

El sol es la mejor fuente de Vitamina D, y nos puede proporcionar la cantidad necesaria. Los niños, jóvenes y adultos sólo deben destinar un poquito de tiempo fuera: dos o tres veces a la semana será suficiente para sintetizar toda la Vitamina D que se necesita.  Pero cuando envejecemos, se disminuye la capacidad de sintetizar vitamina D de la luz solar, especialmente si usamos pantallas solares o vamos vestidos al sol. En estos casos deberemos considerar aportar más vitamina D mediante la dieta y suplementación.  Ésta es una de las vitaminas que podemos proporcionar al cuerpo mediante la alimentación o la exposición al sol, por lo que Dr. Perricone recomienda exponerse 15 minutos al sol sin protección solar. Esto incrementará la producción de Vitamina D. La aplicación de pantalla solar SPF 8 reduce la producción de Vitamina D en un 95 por ciento. En el caso de no poder exponernos al sol lo necesario Dr. Perricone recomienda la suplementación, pero los suplementos de Calcio tienen cantidades insuficientes  de vitamina D para ser efectivo.  Algunos de ellos usan  Vitamina D2 sintética, pero la mejor forma es la vitamina D3 natural, la cual permanece durante más tiempo en el sistema y tiene mejor efecto.

 

Las consecuencias de la prescprición extrema de la no exposición al sol  

Durante años los dermatólogos (eincluso Dr. Perricone) han recomendado que los pacientes no se expongan al sol desprotegidos. Esta recomendación se hacía por los efectos pro-inflamatorios, de fotoenvejecimiento y procancerígenos de la luz ultravioleta. Si la piel es el único órgano que nos preocupa, esta es una buena recomendación, pero los dermatólogos, como otros subespecialistas, a menudo se equivocan en ver las implicaciones de tratar un orgáno en singular a espensas de otros órganos vitales.

Sabemos que la Vitamina D, la vitamina del sol, se produce por la luz del sol en la piel. Se absorbe y entra en circulación en el sistema sanguíneo. La Vitamina D se almacena principalmente en el hígado y debe ser procesada por el hígado y riñones antes se convierta en la forma activa.

La Vitamina D está presente en los pescados de agua fría, he aquí la razón para consumir una deliciosa pieza de salmón. Las fuentes de suplementación de Vitamina D son normalmente inadecuadas para satisfacer nuestras necesidades mínimas, y lo que está resultando actualmente en una epidemia de enfermedades subcrónicas por deficiencia de Vitamina D.

La Vitamina D, es reconocida por mejorar todos los orgános vitales y reducir el riesgo de cualquier tipo de cáncer en el cuerpo. Los científicos reconocen ahora que bajos niveles de Vitamina D incrementan el riesgo de enfermedades cariovasculares  y depresión mental, a la vez que su enfermedad más obvia, la osteoporosis. Según Dr. Perricone, la suplementación con cápsulas de Vitamina D, no llega a ser tan efectiva como conseguir Vitamina D de la exposición al sol. El Dr. Perricone incluso recomienda a sus pacientes exponerse moderadamente al sol, sin protegerse mediante ropas ni pantallas solares de forma regular, pero ojo: no significa estirarse al sol hasta que la piel se queme. Podemos incrementar lentamente nuestra exposición al sol a la vez que incrementa la melanina  protectora natural en nuestra piel. Cada individual es diferente,  y la intención no es ponerse moreno….

Para que el baño solar sea efectivo, nuestra piel debe contener los aceites naturales adecuados. Recomiendamos no ducharse o bañarse antes de exponerse a un baño de sol terapéutico. Después de tomar el sol, estos aceites necesitan absorberse en la piel  y para penetrar en los vasos sanguíneos de la dermis, lo indicado seria no ducharse por lo menos hasta 8 horas después de la exposición al sol. Siguiendo estas indicaciones del Dr. Perricone, podemos producir miles de unidades de vitamina D que el cuerpo puede utilizar en sin sufrir sobredosis