Ya saben lo importante que es para la dieta Perricone tener siempre presente los alimentos antiinflamatorios. Sobre todo las fuentes de grasas antiinflamatorias. Es un punto esencial sin discusión en la filosofía anti-aging de Perricone. 

 

Incluyendo en nuestras dietas las grasas saludables y evitando consumir en exceso grasas saturadas, nuestro cuerpo no es solo capaz de verse mejor sino de sentirse mejor.

 

En resumen, estamos hablando de una disminución en la aparición de arrugas y flacidez de la piel, aumento de los niveles de energía, mejora del estado de ánimo, mejor función cerebral, disminución de la grasa corporal, mayor masa muscular, huesos más fuertes y un sistema inmunológico fortalecido.

 

Y aunque suene realmente interesante, a primeras no es fácil identificar cuales son las mejores fuentes de alimentos para aprovechar las grasas saludables. Nosotros tenemos dos favoritas, ¿Quieres saber cuales son?

 

Las semillas de Chía y el aceite de coco extra virgen. No solamente son anti-inflamatorios  sino que además tienen la capacidad de ayudar a estabilizar la membrana plasmática celular; que los convierte en grandes fuentes de alimento para la salud de la piel y del cuerpo.

 

¿Quieren saber más?

 

Semillas de Chia

 

Las semillas de la planta de chía son una fuente concentrada de macronutrientes de alta calidad requeridos por el cuerpo: ácidos grasos Omega-3, fibra dietética, proteína completa de alta calidad y carbohidratos de bajo índice glucémico. Pero hay más. Las semillas de chía también son ricas en antioxidantes, ayuda a reducir la inflamación y mitigar los signos de envejecimiento prematuro.

 

Lo que hace que las semillas de chía sean aún más valoradas como fuente de nutrición es su capacidad de liberar lentamente su contenido de nutrientes y agua, en el tracto digestivo durante períodos prolongados de tiempo. Esto ayuda a proporcionar una fuente constante y sostenida de nutrición, hidratación y energía para el cuerpo a su paso. Gracias a su alto contenido en fibra soluble, las semillas de chía forman una suspensión coloidal hidrofílica (o, para decirlo de forma más sencilla, gel) en agua.

 

No está mal, ¿verdad?

 

Aceite de Coco Extra Virgen

Los cocos y el aceite de coco extra virgen, que durante mucho tiempo han sido vilipendiados como alimentos poco saludables, ahora están ocupando su lugar como un alimento saludable y un tipo de grasa saludable. Los tipos de grasas que se encuentran en el aceite de coco estimulan la función inmunológica y los compuestos antibacterianos y antimicrobianos, se metabolizan eficientemente para hidratar y reparar la piel de adentro hacia afuera, dándole un brillo suave.

 

Pero eso no es todo.

 

¿Sabías que...?

 

  • Las grasas que se encuentran en los cocos y el aceite de coco extra virgen ofrecen serios beneficios para el cuerpo y la piel.

 

  • Las grasas que se encuentran en los cocos y el aceite de coco extra virgen ofrecen serios beneficios para el cuerpo y la piel.

 

El aceite de coco también es un alimento que parece ayudar a promover la pérdida de peso. Según la investigación, las dietas ricas en coco estimulan potencialmente la pérdida de peso al ayudar a aumentar el metabolismo; de hecho, puede incluso ayudar en la prevención de la obesidad.

 

Reverenciado por los atletas por su capacidad para ayudar a aumentar la resistencia y mejorar el rendimiento, el aceite de coco contiene menos calorías que otros aceites y su contenido de grasa se convierte fácilmente en energía. De hecho, como un triglicérido de cadena media a base de plantas (MCT, por sus siglas en inglés), el aceite de coco se digiere rápidamente y no conduce a la acumulación de grasa en el corazón o las arterias.

 

Así que olvídese de todas esos mitos sobre los productos bajos en grasa o libres de grasa y recuerde esto: no todas las grasas son grasas malas.