No te decimos nada nuevo si hablamos de la cantidad de cosméticos y diferentes opciones que existen para satisfacer las demandas de cualquier mujer en cuanto al mundo de la belleza se refiere. La variedad abunda, tanto en tipo de producto, como también en los precios, permitiendo así que toda persona pueda acceder al tratamiento que más se adecue ya sea a su rostro o a su bolsillo.

Cremas, exfoliantes, tónicos, iluminadores y sérums se acumulan en el armario femenino, la mayoría de las veces sin saber sacarle el máximo beneficio. De todos ellos, hay un producto que cada vez está quedando más en el olvido sin tener en cuenta sus altas propiedades: las mascarillas.

Estos ungüentos multifunción se confunden generalmente con las cremas convencionales y de uso diario, pero su diferencia reside en que ofrecen a la piel del rostro un extra de ventajas. En general, aportan hidratación, limpieza y luminosidad, así como otras propiedades específicas como efecto anti-edad o corrector, según cada producto. Así, una mascarilla se presenta como un todo en uno capaz de incidir en el mantenimiento y la belleza de la dermis facial.

A diferencia de las cremas, sus fórmulas contienen altísimas concentraciones de principios activos, lo que las hace actuar en tiempo récord, de una forma casi instantánea. Además, las mascarillas no solo actúan en la capa superficial de la piel, como es el caso de las cremas convencionales, sino que también tienen efecto en la epidermis más profunda. Estos son sus principales beneficios:

  •    Protegen la piel
  • Aportan nutrición para mantener un rostro saludable
  • Limpian en profundidad
  • Mantienen la humedad en las capas profundas de la piel
  • Exfolian y eliminan las células muertas
  • Energizan
  • Purifican

Pero, ¿cuándo se debe usar una mascarilla?

Esta es la principal duda que tienen la mayoría de mujeres y es que cabe tener en cuenta que no se deben usar cada día, sino de forma semanal. El cuidado diario de la dermis debe incluir la limpieza, la hidratación y la aplicación del serum específico que necesite cada persona, pero la aplicación de la mascarilla, debido a su concentrado, se debe limitar a una vez a la semana. Aunque su efecto es inmediato a nivel superficial, sus efectos en las capas más profundas de la piel puede incluso tardar días. Si quieres saber cómo aplicar tu mascarilla de un modo sencillo y útil, sigue los siguientes pasos. ¡Son una parte importante de tu belleza diaria!

1. Aplica el producto sobre la cara limpia con las yemas de los dedos sin deslizarlos, sólo a pequeños toquecitos. Si tienes alguna parte de tu rostro más delicada, procura no aplicar producto en exceso o utiliza uno adecuado para pieles sensibles.

2. Deja actuar la mascarilla durante unos 20 minutos, hasta que veas que va secándose

3. A continuación, coge un algodón o toalla húmeda y ve retirando el producto poco a poco

4. Con agua tibia, termina de lavarte el rostro para eliminar los restos

5. Seca tu piel y utiliza un tónico para cerrar los poros y mostrar una piel limpia y revitalizada

6. Por último, utiliza tu sérum y tu crema hidratante habitual. ¡Tu piel está completamente limpia!

El rostro es nuestra carta de presentación, por ello debemos mantenerlo con una apariencia sana y radiante. ¡Luce una piel llena de vida!

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